En un espacio topológico normal X, para dos conjuntos cerrados disjuntos A y B existe una función continua f: X → [0,1] tal que f=0 en A y f=1 en B; esto construye un separador continuo entre conjuntos cerrados.
En un espacio topológico normal, dos conjuntos cerrados disjuntos pueden separarse por una función continua de valor real: existe f : X → [0,1] continua con f = 0 en uno y f = 1 en el otro.