El riesgo de pérdida por la incapacidad de un prestatario o contraparte para cumplir obligaciones contractuales de pago, o por el deterioro de su solvencia que reduce las recuperaciones esperadas.
El riesgo de pérdida derivado de que un prestatario, emisor o contraparte no cumpla obligaciones contractuales o de un deterioro de su solvencia, conduciendo a impago, retraso en pagos o recuperaciones reducidas.