Un concepto contable que exige que los gastos se reconozcan en el mismo periodo que los ingresos a los que contribuyen, de modo que los estados financieros reflejen la relación causa-efecto entre el consumo de recursos y los ingresos.
Regla contable que exige reconocer los gastos en el mismo periodo en que se registran los ingresos a los que contribuyen, de modo que el resultado del periodo refleje conjuntamente costos y beneficios relacionados.