La asignación de la autoridad para tomar decisiones importantes que afectan el bienestar del niño — incluida la educación, la atención médica, la religión y la residencia a largo plazo — distinta del cuidado físico diario.
El aspecto de la custodia que confiere la autoridad para tomar decisiones importantes sobre la crianza de un menor —como educación, atención médica, religión y viajes no rutinarios— distinto del cuidado físico diario.